(No siempre) Life is “Biutiful”

Publicado el 27 February 2011
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El último Alejandro González Iñárritu, nace de los fantasmas más escondidos de su autor, y de sus miedos, como él mismo ha declarado. La gran pregunta es “¿Qué hacer, en los 75 días que me quedan en este mundo?”

El director de Amores Perros y 21 gramos nos introduce, esta vez, en la tormentada vida de Uxbal, recorriendo los lugares de una Barcelona oscura, lejos de la playa y del típico turismo barcelonés, hecha por la esclavitud y las inquietudes de sus ciudadanos, entre drogas, prostitución, inmigración y dramas de la mente. No pertenecemos a los lugares, sino a las personas, una de las ideas que la película quiere trasladar al espectador.

El nombre inexacto de la película representa la falta de necesidad de definir y acertar todo en la vida, frente a la muerte y al conocer un mal incurable.

Biutiful, en vez de Beautiful, es la inexactitud: una inexactitud de la explotación, del dolor, y sobre todo la inexactitud de un padre que no quiere dejar a sus hijos. ¿Quien necesita la ciencia exacta, frente a las tragedias?

La grande interpretación de humanidad de Javier Bardem nos toca el corazón, no hay redención, no hay salida. Solo queda el viaje final que atraviesa la enfermedad y la degradación, y quedan las sonrisas de nuestros hijos, nuestra herencia en el mundo. Nos queda una enseñanza impagable: ¿que más da, si nos manchamos al comer? Importante es comer.

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