“Viridiana”, la monja sonámbula

Publicado el 20 May 2010
Archivado en ljluisja | Salir del comentario

Viridiana es el nombre de una monja sonámbula que comete el error de salir del convento para ir a parar a la hacienda de don Jaime. Nada habría sucedido si: la monja no fuera Silvia Pinal (capaz de interpretar al demonio en Simón del desierto), don Jaime no fuera Fernando Rey (sátiro viudo español), y Francisco Rabal no hubiera pasado por allí.

El parecido de Viridiana con la esposa muerta de don Jaime prende la mecha de la obsesión, la carnalidad desbordante de Francisco Rabal es la pólvora, la injusticia, social y moral, es el contexto en el que se desenvuelven los hechos. Los hechos, ni más ni menos, se suceden a golpe de fetiche: el vestido de una muerta, la corona de espinas de una monja, la navaja- crucifijo todo en uno… Sí, en conjunto, somete a un juicio irreverente a la religión católica, y a otro aún más duro a toda condición humana. Pero es que es Luis Buñuel con hambre, con el genio a flor de piel, con la imaginación desbordante y muchas ganas de enredar.

Así que le salió una (otra, Don Luis, perdone) obra maestra del cine. Una película realista, surrealista, erótica, triste, de personajes intensos, mezquinos, mojigatos, violentos… Luis Buñuel, en Viridiana (la monja sonámbula), no se olvidó de nada. Ni de nadie. De nosotros tampoco, nos dejó un film para la historia.

Comentarios

No hay mas respuestas